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 Chapter 01 "Speak! How is it that you’re still alive? Who are you!?" Several rusted swords, yet sharp enough to cause the death of an average person, pressed against the soft skin of his neck. Dorian swallowed with difficulty as he felt the metallic graze of a notched blade against his Adam's apple. He would be lying if he said he wasn't afraid. He squeezed his eyes shut, trying to prevent the panic beginning to rise from within from stealing the little air he had left in his lungs. "M-My friends," he stammered, his voice coming out broken and nervous. "I’ve already told you… I simply woke up in this place. I didn't come to harm you, I’m harmless!" "Shut your mouth!" Slap The dry sound of the blow echoed through the forest. A violent slap threw him against the damp earth. "Aniki, be careful!" "He could be an immortal in disguise!" "Don’t stop pointing at him! Any strange movement, kill him!" The familiar...
 Chapter 01 "Speak! How is it that you're still alive? Who are you!?" Several rusty swords, yet sharp enough to cause the death of an average person, pressed against the soft skin of his neck. Dorian swallowed hard as he felt the metallic graze of the jagged blade against his Adam's apple. He would be lying if he said he wasn't afraid. He closed his eyes tightly, trying to prevent the panic beginning to rise from within from stealing the little air he had left in his lungs. "M-my friends," he stammered, his voice coming out broken and nervous. "I’ve already told you… I simply woke up in this place. I didn't come to hurt you, I’m harmless!" "Shut your mouth!" Slap The dry sound of the blow echoed through the forest. A violent slap threw him against the damp earth. "Aniki, be careful!" "He could be an immortal in disguise!" "Don't stop pointing at him! Any strange movement, kill him!" The familiar m...
 Chapter 01: The Reflection in the Fire "Speak! How is it that you're still alive? Who are you?!" Several swords—rusted, yet sharp enough to end an average life—pressed against the soft skin of his neck. Dorian swallowed hard, feeling the cold, jagged metal graze his Adam's apple. He would be lying if he said he wasn't terrified. He squeezed his eyes shut, trying to prevent the panic rising from his gut from stealing the little air left in his lungs. "M-my friends," he stammered, his voice breaking and nervous. "I already told you… I simply woke up in this place. I didn't come to hurt you, I'm harmless!" "Shut your mouth!" Slap! The dry crack of the blow echoed through the forest. A violent strike sent him sprawling onto the damp earth. "Aniki, be careful!" one shouted. "He could be an Immortal in disguise!" "Don't stop aiming at him! Any strange movement, kill him!" The familiar metallic tast...
 capítulo 2: Mis ojos recorren la estructura de piedra infinita, pero mi mente no logra procesar del todo lo que veía. Siento un vacío en el estómago, un vértigo que me obligaba a echar la cabeza hacia atrás al punto de dolerme el cuello en un intento por alcanzar a ver la cima, el final de esta enorme y majestuosa arquitectura, pero aun así, la cima de la muralla parecía perderse entre la bruma y las nubes, como si alguien como yo, una simple hormiga ante semejante inmensidad, no tuviera calificado de ver el final. Es demasiado grande, demasiado… impresionante. Una muralla capaz de alcanzar las nubes. Una muralla que divide el reino de los dioses y el de los simples mortales. Esta era la muralla que separa a la secta espada dorada del resto del mundo. Realmente, me quedo allí, con la boca entreabierta, incapaz de mover un solo musculo mientras la brisa mecía mi cabello. Los sonidos parecían desvanecerse ante semejante presencia. Hasta que una voz rompió el silencio a m...
 Capítulo 1: Capítulo1: Para ser sincero, mi ultimo recuerdo en la tierra no fue del todo agradable y lindo. “¡Ahí está! ¡Atrapen al desgraciado!” El grito de los cobradores de deuda resonó en el callejón. Saltando como un gato asustado, me lance a huir. Mi sombrero Deerstalker de doble viseras se cayó en el camino. Mi abrigo inverness cape se meció con el agitar de la situación y lodo fangoso se pegó a la gabardina.  Incluso la pipa falsa de plástico que venía con el traje cosplay del icónico detective se perdió en el camino. “¡No lo pierdan, va disfrazado!” “¡Se fue por la calle trece!” “¡Va disfrazado, el hijo de perra va disfrazado de Sherlock!” Ruidos de persecución recorrieron las calles. Salte sobre un contenedor de basura, deslizándome hábilmente y luego, gire hacia la izquierda.  El semáforo cambio a verde. Me apresure a saltar entre los autos, mientras llegue hasta una escalera de escape. Un cobrador de deuda apareció en una esquina, corrió hacia mi y salto para...
  Capítulo 2 — El campamento (versión verano) Despertó con la boca seca y un dolor sordo latiéndole en la cabeza. Parpadeó varias veces antes de entender que no estaba en su habitación. El techo era bajo, de madera oscura, cruzado por vigas viejas. El aire estaba cargado, espeso, con olor a sudor seco y a hierbas machacadas. Sentía la piel pegajosa, como si no se hubiera refrescado en horas. Cuando intentó incorporarse, un mareo lo obligó a apoyarse en la cama. Llevó la mano a la cabeza y tocó la venda. Estaba bien ajustada, limpia… reciente. Ese detalle lo inquietó más que el dolor. Desde afuera llegaron voces juveniles, risas desordenadas y el golpe repetido de madera contra madera. Entre ese ruido, una voz más grave gritó una orden, y varias risas se apagaron de golpe, no todas. Con cuidado, se puso de pie y caminó hasta la puerta del barracón. Al empujarla, el calor lo envolvió. El sol ya estaba alto. Frente a él se extendía el campamento. Edificios largos de madera en...

Diario - Un día en el campamento de Aprendiz de Sirviente

Fragmento del diario de un aprendiz de sirviente Día 173 desde que llegué al campamento Hoy me despertó el ruido de alguien cayéndose de la litera de arriba. Fue un golpe seco, seguido de un insulto ahogado y varias risas. Nadie se levantó para ayudarlo; aquí aprender a caer también es parte del entrenamiento. El gong sonó poco después. Tres golpes. Todavía me asustan, pero menos que antes. Salimos del barracón empujándonos un poco, medio dormidos. El suelo estaba húmedo por el rocío y uno de los nuevos resbaló apenas cruzó la puerta. Dos se rieron. Otro le gritó que mirara por dónde caminaba. Cuando el supervisor apareció al fondo del patio, las risas se apagaron como si nunca hubieran existido. Desde el patio se ve la muralla. Siempre se ve. A veces alguno dice que parece más grande cada día. Nadie sabe si lo dice en serio o solo para asustar a los nuevos. El desayuno fue gachas aguadas y pan duro. Uno se quejó en voz baja. Otro le dijo que dejara de llorar y comiera. Al fina...