Prólogo
¡Blughhh! ¡Tos! ¡Tos!
El golpe me dejó sin aire.
Yo, Ethan Drake, estudiante de tercer año de preparatoria,
acababa de recibir un puñetazo apretado en la boca de mi estómago. El golpe fue
tan fuerte, que mi cuerpo se dobló y se contrajo del dolor.
Mis piernas no pudieron sostenerse y caí de rodillas al
suelo.
Pero esa no era la peor parte.
Una sensación ardiente y desagradable, muy desagradable subió
desde el fondo de mi estómago, pasando por mi garganta y finalmente lleno mi
boca de un asqueroso y nauseabundo sabor. La mezcla entre el líquido caliente,
el sabor amargo y el gusto a bilis, hicieron una de las peores combinaciones
que pudiesen existir.
Era de lo peor.
Quise retenerlo, no dejarlo salir.
Pero no lo logre.
Y allí se fue toda la comida que había desayunado hoy en la
mañana.
El vómito se derramo por todo el suelo, llenando el lugar de
un maloliente olor nauseabundo.
Tosí y escupí el resto de amargo sabor que quedaba en mi
boca.
Los músculos de mi estomago dolían.
No podía levantarme, sentía que mi cuerpo simplemente no tenía
fuerza.
Era horrible.
Y entonces, las risas llegaron a mi oído.
"¡Jajaja! ¡Ethan, joder, mira el desastre que has
hecho! ¡Puaj! ¡Que olor a podrido, el conserje se enojara más tarde!"
Aprete mis dientes al escuchar las risas.
…Son ellos.
Levante mi mirada y observe que enfrente de mí yo
arrodillado en el suelo, estaban tres estudiantes de cuarto año que me miraban
con claras expresiones de burla y diversión. Ellos eran los culpables.
Detrás del grupo de brabucones, había un compañero de
clases.
Un compañero llamado Byron, el cual estaba en mí mismo salón
y era conocido por ser el típico chico introvertido y poco sociable.
Él, que estaba detrás de los brabucones, acompañándolos, me
miraba con una expresión de sorpresa y a su vez, lastima y culpa. Parecía
apretar sus puños impotentes y desviar sus ojos hacia otro lado.
Deje escapar un suspiro lamentable.
Esto me sucede por ser tan idiota.
Yo mismo me busque esta situación.
Pero…
Retrocedamos un momento y volvamos al inicio.
***
Era otro día normal en la escuela.
La hora del almuerzo había comenzado y el profesor había
salido del aula.
De inmediato, las aulas de toda la escuela se llenaron de
voces y balbullos.
Mi escritorio no era diferente.
"¡Woau, Ethan, tu hermana mayor es increíble! ¡Apareció
en los diarios!"
Un amigo que se sentaba delante, se volteo y me mostro la
portada de un diario semanal.
En él, la imagen de una hermosa chica de ojos resueltos y
cabello flagrante se mostraba.
Era el diario semanal del centro estudiantil.
Mi hermana nuevamente apareció en la portada como la
estudiante de último año que obtuvo las mejores calificaciones de todo el año y
que incluso, logro quedar primer lugar en el ranking anual del concurso a
mejores estudiantes que se realiza en todas las escuelas regionales de la
ciudad.
Sin duda alguna, un logro increíble.
Pero volviendo a lo que estábamos, era la hora del almuerzo.
Había demasiado ruido en el aula, así que después de charlar
un rato con mis amigos, decidí salir del aula llevando mi caja de almuerzo para
ir a comer a otro lugar más tranquilo. Subí a la terraza de la escuela, pero el
lugar ya estaba copado por un grupo de chicas ruidosas. Ellas voltearon a
fulminarme con las miradas cuando abrí la puerta. Decidí retroceder y buscar
otro sitio.
Salí al patio de la escuela y caminé por los alrededores.
Finalmente llegue a un viejo edificio que fue cerrado el año
pasado.
Era el antiguo teatro escolar, pero fue cerrado luego de que
se construyera uno nuevo más cerca del edificio principal.
Este antiguo teatro estaba bastante lejos del campus.
Aunque era perfecto.
Aquí nadie me molestaría y podría comer tranquilo, ¿cierto?
Pues…
Cuando me acerque, note voces que venían de detrás del
edificio.
¿Aquí también ahí alumnos?
Curioso, asome mi cabeza desde un costado para ver que
sucedía y me tope con una escena.
Un grupo de tres estudiantes de último año, estaban molestando
a un pobre cuatro ojos.
Vv. V v.
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