⌨ CAPÍTULO 01:
Mi cabeza todavía estaba llena de preguntas y confusiones.
¿Qué diablos hace un orco sacado de videojuegos aquí? ¿Acaso sigo soñando? ¿O realmente morí y este es el mas allá?
Lo que antes pensé que fue un sueño (aquel recuerdo de morir atropellado) ahora creo que podría no haber sido un sueño, sino que realmente sucedió. Mori atropellado, y luego, simplemente desperté aquí. ¿Pero donde es aquí?
Mientras el orco algo nervioso, me cargaba hasta la horilla del agua, gire mi cuello para intentar cualquier cosa que me ayudase a entender donde estaba. Vi el horizonte del mar iluminado hermosamente por el reflejo del sol con un cielo celeste sin nubes de contaminación ni cualquier mierda atmosférica, juraría que es el celeste mas intenso que he visto en mucho tiempo.
Luego, veo arboles frutales, una pequeña playa, en la distancia veo lo que parece ser un pequeño puerto armado con troncos y madera. No hay barcos, simplemente algunos botes y algunas personas preparando lanzas de madera y ejercitando sus músculos para lo que parece que… ¿saldrán a pescar?
¿Sin caña ni anzuelo?
Del otro lado, veo varias casas de madera rurales, caminos de tierra, y una mansión que claramente es mas alta que el resto de casas, en lo alto de la mansión, se vislumbra una torre campanario. Lo mires por donde lo mires, no es un mal lugar. Luce tranquilo y acogedor, una pequeña ciudad pesquera. Aunque note de inmediato que algo faltaba a la vista. Había gente pueblerina vistiendo trapos viejos, casas, fuego saliendo de alguna chimeneas, un edificio que parecía un viejo bar bastante integrado con el lugar, algunos pequeños campos de cultivo, a primera vista no faltaba nada que no requiriera una pequeña ciudad como esta.
Pero yo lo noté al instante, ese faltante que era imposible no presenciar en cualquier ciudad del planeta, desde las ciudades mas importante del planeta como pequeños pueblos de países del tercer mundo, así es, sin importar en donde estuviese, aquello siempre estaría presente.
Me refiero a los teléfonos inteligentes.
No podía ver a nadie con teléfono inteligente en sus manos.
Un viejo dicho que he escuchado anteriormente dice que “incluso en países donde la hambruna es recurrente, llegan mas rápido un iPhone que un plato de comida y un pedazo de pan para comer”.
Pero volviendo al caso, mire por donde mire, no habían teléfonos inteligentes a la vista.
O mejor dicho, no había nadie presente con el mas mínimo rastro del siglo 21 a la vista.
Este lugar parecía un terreno en donde la tecnología característica del siglo 21 no existía.
Acaso … ¿fui transportado a otro mundo?
No era difícil de llegar a esa respuesta. De hecho, he leído infinidades de novelas o hasta series en donde el protagonista se ve transportado a otro mundo, siempre, un mundo medieval y mágico.
El orco que me carga en modo princesa ya lo dice todo. Obviamente, no estoy Florida, ni en mi mundo original.
Y por lo visto, al mirar mis brazos, mis piernas y el reflejo distorsionado que se ve en el agua, note que tampoco estoy en mi cuerpo original. Ahora sorprendentemente, tengo el cabello rubio y un cuerpo mucho mas delgado e infantil que como era.
Transmigre a un nuevo cuerpo.
Frunciendo el ceño, intento recordar algún recuerdo que me ayude a comprender quien soy o bueno, a quien pertenece este cuerpo y esta nueva identidad, pero un dolor de cabeza me asalta. El orco nota mi incomodidad, y se preocupa.
“¿Sucede algo, joven amo?”
“…Estoy bien.” Logre responder, mientras agite la mano para que me bajase de sus brazos. El orco obedeció y lentamente me bajo, finalmente puse mis pies en el suelo. La suela de mi pies sintió la suave arena que se hundía con mi peso. Finalmente, el dolor de cabeza se aligero y pude sacar una información del cumulo de recuerdos confusos que vino integrado con este nuevo cuerpo.
El recuerdo que logre sacar a la luz es mi nuevo nombre.
Soy Arthur Collins, tercer hijo de la Casa Collins.
Quise explorar con mayor profundidad los recuerdos de este cuerpo, principalmente entender como diablos es que desperté ahogándome, pero cada recuerdo que exploraba me produce dolores de cabeza. Necesitare estar en un lugar mas cómodo antes de empezar a descifrar estos recuerdos acumulados.
El orco movió su oreja, y giro para mirar a lo lejos.
Yo también note una conmoción en la distancia.
¿Qué es?
Una marea de arena se levantaba a lo lejos en la playa, algo… se acerca.
“…. Joven… amoooo!!!”
Finalmente pude ver que era aquello.
Un anciano corriendo tan rápido como Usain Bolt, levantando un maremoto de arena detrás de él.
¿Qué diablos? ¿Mayordomo?
Así es, el viejo vestía un traje de mayordomo.
Quizás la ropa mas familiar que he visto desde que desperté, en parte por las infinidades de películas de mayordomos que he visto.
Es… ¿Sebastián?
Un nombre vino con una jaqueca leve cuando quise saber quien era este viejo.
Su nombre es Sebastián, el viejo mayordomo de la familia Collins.
***
“¡Joven amo, que felicidad que esta a salvo! Si algo le hubiese pasado, su pobre sebas no habría sabido que hacer para enmendarlo. ¡Su padre habría asado en aceite a este pobre anciano si algo le hubiese pasado, joven amoooo!”
Sebastián se aferro a mi en un molesto abrazo de conejo mientras lloraba un rio de lagrimas.
No se si quizás, las emisiones del Arthur original me estaban afectando o qué, pero de alguna forma encontré a este anciano y su actuación bastante tediosa y molesta. De hecho lo mire con una jaqueca de molestia como diciendo “oye, sueltamente de una vez, eres molesto y pesas maldición” pero el maldito viejo parecía no captar mi mensaje.
De hecho, lloro aun mas fuerte mientras sus mocos mancharon mi ropa.
¡Gha! ¡Mierda tus mocos!
“¡Oye, suéltame de una ves, Sebastián! ¡Estas ensuciándome!”
Finalmente no pude contenerme, e intente empujar al viejo por la fuerza, pero el maldito viejo tenia garras de cóndor que se aferraba a mi cuerpo y de alguna forma no lograba quitármelo de encima. ¿¡Que eres, un maldito chiclé pegado a mi ropa!? ¡Suéltame de una vez viejo molesto!
Me puse a pelear entre tirones y empujones con el viejo.
El orco salvador por otra parte, parpadeo un par de veces mientras se rasco el cuero cabelludo algo incomodo mientras observaba nuestro juego de tirones y empujones, probablemente no sepa que reacciones mostrar, así que simplemente se rasco la cabeza con torpeza.
Fue recién, tras varios juegos de empujones, que finalmente logre desprenderme de las garras del viejo mayordomo y esquivarlo saltando y alejándome varios metros del anciano mientras respiraba agitado con mi frente cubierto de sudor. ¡¿Qué clase de cuerpo tiene este anciano?! Desprenderme de él me había dejado completamente agotado, me limpie el sudor de mi frente con la manga de mi ropa mientras no pude dejar de ver al anciano con algo de sorpresa ante el estado físico del viejo.
¿Acaso el viejo es alguna clase de monstruo? Observe el arrugado rostro del viejo que se estaba acomodando de manera elegante su uniforme de mayordomo, y ajustaba su corbata con refinaría. No había el mas mínimo rastro de cansancio o sudor en el rostro del viejo, simplemente una mirada aguda y de porte alto, su anterior apariencia tonta repleta de ríos de lagrimas había desaparecido como si nunca hubiese existido.
Al contrario, ahora este anciano parado con la espalda recta, y un par de ojos que desprendían un brillo de agudeza y refinamiento, realmente este anciano ahora parecía un mayordomo confiable.
Sebastián tras terminar de acomodar su corbata, se volvió para mirar al orco tonto que se rascaba la cabeza.
Ante la mirada aguda de Sebastián, el orco sintió una ligera presión sobre si mismo. Trago algo de saliva y se acomodo rápidamente en su posición, quitando su mano de su cabeza y poniéndose recto. El orco inconscientemente sintió la presión de la autoridad. Anteriormente saco del agua al joven maestro de la familia collins, la nobleza de este lugar, pero contrario a lo que hubiese pensado, no vio en el joven el mas mínimo vestigio de arrogancia o altivez característico de un noble, simplemente vi a un joven confundido y perdido. Quizás por ello, el orco estuvo confundido pero no nervioso.
Por el contrario, ahora bajo la agudeza mirada del mayordomo de los collins, el orco sintió un sudor frio en su espalda y se paro con la espalda recta y no se atrevió a hacer el mas mínimo movimiento o sonido por miedo a molestar a la otra parte.
“¿Tú fuiste quien rescato al joven amo del agua?” pregunto Sebastián, mirando de arriba abajo al orco que tenia delante, deteniéndose por un momento en el vergonzoso taparrabos que el orco llevaba como única ropa. El orco notó aquello, y se sintió incomodo.
“S-si, señor.” Respondió el orco con un ligero tartamudeo. “Vi que el joven señorito se estaba ahogando, así que corrí a ayudarlo.”
“Oh, ya veo.” Sebastián asintió. “¿Cuál es su nombre?”
“Me llamo Oglu, mi señor.”
“Bien, Oglu, la familia Collins esta agradecida por haber rescatado al joven amo de ahogarse. Por supuesto, en honor y gratitud, la casa Collins esta dispuesta a darle una recompensa adecuada en presencia del Vizconde Collins.”
Los ojos del orco se abrieron de repente.
“¿E-El vizconde Collins… quiere verme?”
“Por supuesto, después de todo seria una blasfemia que el vizconde no le diga unas palabras a la persona que salvo a uno de sus hijos. Aunque por supuesto, antes de ello tendremos que hacer preparativos previos.” Menciono Sebastián, dejando en clara connotación lo último mientras miro el cuerpo semidesnudo del orco. “Como sabrá, Oglu, seria indigno que asista con esa apariencia delante del vizconde.”
“…”
El orco no respondió, pero asintió en compre4nsion.
Sebastián saco desde el interior de su uniforme una pequeña bolsa.
“Tome esto, señor Oglu, no es mucho pero servirá para que pueda comprarse algo de ropa y poder asistir en presencia del vizconde. Cuando este listo, le solcito que se presente en la mansión Collins, me encargare de recibirlo y llevarle en presencia del amo para recibir su recompensa completa.”
El orco recibió con asombro las monedas de plata en sus manos enormes, mientras sus ojos reflejaron alegría y entusiasmo. El quiso agradecer al mayordomo, pero noto que este ya se estaba marchando acompañando al joven hacia un carruaje estacionado a lo lejos.
Que un simple orco refugiado como él haya recibido tanto dinero era asombroso, Oglu todavía no salía de su asombro cuando unas siluetas se le acercaron.
“¡Oglu, eres un infeliz con suerte cabron! ¡Jajaja, rescataste el hijo del vizconde de ahogarse, en la taberna será caso de charla por semanas!”
“¡Encima el vizconde prometió recompensarte, bastardo con suerte!”
“¡Oye, Oglus, te pagaras las próximas bebidas en el bar ahora que recibidas una buena cantidad de oro del vizconde, ¿cierto?! ¡Jajaja, menuda suerte has tenido!”
Eran varios compañeros de bebida de Oglu.
Ogluy se rio, mientras fue rodeado por sus viejos compinches que lo arrastraban hacia el viejo bar.
La noticia de Oglus rescatando a uno de los hijos de la casa Collins no tardo en volverse el tema del día en la vieja taberna.
Tras tres tarros de cerveza, Oglu rodeado por ojos que querían escuchar como fue que termino rescatando al joven Collins, se dejo llevar por el ambiente e inconscientemente no noto que el dinero para las próximas bebidas de él y sus amigos salieron del saco de monedas que el mayordomo de los collins le había entregado.
¿Tengo menos dinero en el bolsillo?
¡Jaja, que importa! ¡Mañana iré a ver al vizconde y de seguro me dará otro saco de monedas como recompensa!
Aunque Uglu sentía que se olvidaba de algo, no dejo de divertirse y termino bailando con sus amigos borrachos hasta la mañana siguiente.
Está bueno y aceptable para publicar. Marca un tono de comedia y un ambiente alegre.
ResponderBorrarEstá bueno, es entretenido aunque claro, necesita edición.
ResponderBorrar