PROLOGO:


“¡Despierta, Loky! ¡Es hora de continuar avanzando!”

Un brusco sacudón me saco del sueño, entreabrí mis ojos para ver el rostro de un hombre de barba desprolija que me miraba con el ceño fruncido. Rápidamente para evitar ser despertado a golpes como había sucedido la primera vez que desperté en este nuevo cuerpo, me reincorpore y me levante. Mis piernas delgadas y mi cuerpo desnutrido tropezaron mientras me atajaba de la pared.

“¡Despierten al resto de esclavos!”

Otros como yo, esclavos, estaban siendo despertados, algunos despertaban al primer grito otros eran despertado tras una patada en el estómago tras no responder al primer llamado, y otros simplemente ya no despertaban. Sus cuerpos sin vidas no podían levantarse, sus cuerpos incapaces de soportar el duro entorno simplemente perecían y sus almas eran devoradas por la mazmorra.

Observando a esas pobres personas, no pude evitar pensar que yo sería como ellos.

De hecho, probablemente hubiera tenido el mismo destino si no fuese porque mi utilidad para el grupo mercenario Lobos Negros era ligeramente superior, gracias a ello, recibía un pedazo de pan extra y algo de agua que ayudaba a mantenerme con vida.

Arrastrando mis pesadas piernas, avance con el grupo.

El grupo lobo negros formaron filas mientras continuaban adentrándose en los oscuros pasillos.

Actualmente estamos en el interior de una mazmorra recientemente descubierta.

El grupo lobos negros una semana atrás había descubierto el portal de entrada y tras ello, había comprado un grupo de esclavos para conformar un grupo de exploración. Lleno de codicia y deseos, los miembros de los lobos negros estaban expectantes por conquistar esta mazmorra y hacerse con todos sus tesoros.

Mientras avanzaban por los altos pasillos de la mazmorra, rodeados de pendientes y techos húmedos, pisando el suelo barroso mientras continuaban avanzando, un chillido se escucho desde delante. 

“¡Enemigos, prepárense!” grito el líder de los lobos negros.

Desde un túnel, una marea de diez goblins de vientres hinchados y rostros furiosos con dientes afilados salieron de manera desordenada. Parecía una turba enloquecida, y pese a sus piernas cortas, tenían una velocidad sorprendente que, al poco segundo, la turba de goblins estaba arremetiendo contra los mercenarios, varios góblines fueron decapitados al instante por los experimentados mercenarios de los lobos negros. pero dos goblins se abrieron paso hacia las filas de atrás.

Un pobre joven esclavo que sostenía una carreta con núcleos de mana y piedras preciosas no tuvo tiempo a reaccionar cuando el goblin salto y arremetió contra él, la cabeza del joven fue arrancada de su cuello por las afiladas garras del monstruo. 

El joven esclavo que cargaba una carreta llena de núcleos de maná apenas alcanzó a levantar la vista. El goblin saltó sobre él, y en un solo movimiento le arrancó la cabeza con sus garras afiladas. La sangre salpicó el suelo, tiñendo las piedras de rojo.


Otro esclavo de carga había muerto. El goblin intento continua con su casería y su mirada por un segundo se pozo en mí.

Ante sus ojos llenos de rabia y locura, mi cuerpo se estremeció del miedo.

Estos eran monstruos liberados por la mazmorra.

Monstruos sin sentido de conciencia con el único objetivo de matar todo lo que se moviera.

No se podía razonar ni entender, un monstruo solo servía para atacar.

El goblins chillo mientras corrió hacia mí, guiado por mi instinto de supervivencia, alce la espada de cobre en mis manos, preparándome para lo peor, pero al segundo siguiente, una flecha voló desde el frente del grupo e impacto de lleno en la cabeza del goblin, explotándola y derramando materia cerebral por todas partes.

Mi tez estaba pálida mientras parte de esa materia cerebral ensucio mi rostro.

Los dos goblins restante mataron a otros cinco esclavos antes de ser empalados y asesinados por el resto de esclavos desesperados.

Tan solo diez goblins dejaron innumerables bajas a la caravana de incursión.

Entre los lobos negros, tres mercenarios resultaron heridos.

“¡Loky!”

Mi mirada estaba perdida mientras miraba petrificado al goblin con la cabeza explotada a las puntas de mis pies.

Tan solo un metro, un metro separaba al goblins de mi cuello.

Lo cerca que estaba la muerte de mi cuello me dejo cubierto de sudor y con mi rostro tembloroso del horror y del miedo.

Inconscientemente di un par de pasos hacia atrás, como queriendo alejarme de ese horrible terror y miedo que carcomía mis huesos. Quería salir huyendo de este lugar, quería volver a casa… ¿Por qué me sucede esto a mí?

¿Por qué tengo que estar en este lugar?

Si tan solo…

¡Si tan solo nunca hubiera despertado esa habilidad!

Un odio profundo carcomía mi ser hacia la causa de que me hubiera arrastrado en contra de mi voluntad hasta esta situación.

“¡Loky, ven de inmediato!”

Finalmente, note que me llamaban cuando un brazo robusto me tomo del cuello por la fuerza, haciendo que soltara un gemido de dolor, mi cuerpo fue arrastrado y aventado a los pies de los tres mercenarios de los lobos negros que resultaron heridos. 

Corte sangriento en el brazo, flaca destrozada y pantorrilla sangrienta, los tres mercenarios tenían heridas horribles y estaban siendo sostenidos por sus compañeros mientras apretaban los dientes y soportaban el horrible dolor.

A los pies de ellos, estaba yo, en el suelo, sucio y vistiendo simple ropa de esclavo con cadenas en mis manos.

El líder Barbacuk se abrió paso y me agarro del pelo para levantar mi rostro, sin ningún tipo de consideración ni amabilidad, él simplemente ordeno: “Cúralos.”

Así es, cúralos. Sánalos. Déjalos como nuevo.

Esa era las ordenes que siempre me daban.

Esa era la fuente de mi desgracia.

Mi habilidad… Sanación.

Era lo que comenzó todo.


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