Capítulo
01 – Capítulo 01
Loky no
recordaba cuando fue la última vez que había visto la luz del sol.
En sus
sueños, veía ligeros vistazos de recuerdos de cuando era bebé.
Pequeñas
escenas borrosas y distorsionados de ser acunado en los brazos de una mujer
hermosa de la cual, no podía recordar su rostro ni su nombre, pero podía estar
seguro de que era hermosa. Su cabello siempre brillaba bajo el reflejo del sol.
Su sonrisa siempre lo iluminaba todo. Sus ojos llenos de amor y cariño eran el
recuerdo más precioso que tenía.
Quizás esos
pequeños fragmentos de recuerdos que veía en sus sueños era lo único que lo seguía
manteniendo con vida. Al dormir y sumergirse en esos preciosos recuerdos, sentía
que por fin de alejaba de su cruel realidad y que era libre. Deseaba soñar para
siempre y nunca despertar.
Pero la
realidad siempre llegaba a él con brutalidad.
“¡Loky, rápido
cura a este sujeto!”
Una orden
llego.
Adormecido,
loky despertó para ver al carcelero abriéndole su jaula a un sequito de
sirvientes que traían con extrema delicadeza a una persona herida. Otra de las
tantas personas heridas que le habían traído desde que tenia memoria para que
las sanara. Loky intento acercarse para ver la herida, pero un sequito
inmediatamente desenvaino su espada hacia él.
“¡Esclavo
maloliente, ni un paso más!!”
La hoja
afilada brillaba con el reflejo de la antorcha mientras su frialdad apuntaba al
suave cuello de Loky, haciéndole estremecerse de miedo.
El carcelero se apresuró a calmar la situación. Explicó que debía acercarse para realizar la curación.
El sequito
dudo por un segundo, pero al ver el estado de la persona a la cual servía, se
hizo a un lado manteniendo si mirada fría en Loky. Al más mínimo movimiento
sospechoso, loky estaba seguro que su cabeza rodaría por el suelo.
Loky se acercó
y observo a la persona inconsciente en el suelo.
Era un
hombre adulto que tenia una serie de heridas cortantes en su abdomen y pecho,
su respiración era débil y su sangrado no se detenía. Le habían vendado las
heridas en u intento por detener la hemorragia, pero era inútil, la sangre seguía
escurriéndose y la vida del pobre sujeto fluía mientras su tez continuaba volviéndose
más pálida.
Como acostumbraba,
loky, que apenas vestía trapos sucios con cadenas en sus pies, noto las ropas
coloridas y lujosas de la persona inconsciente. Claramente era otro rico traído
para ser curado. Todas las personas heridas que le traían vestían igual, rúnicas
y trajes de aspectos lujosos y caros.
¿quizás
sea… un noble?
Se pregunto
loky internamente.
Pero no
tenia tiempo a reflexionar sobre ello, las frías miradas de los sequitos por
tener a alguien como él, un apodado sucio esclavo, lo apuñalaban desde detrás.
Loky se arrodillo, y extendió sus manos hacia la herida cortante.
Entonces,
una luz suave comenzó a emerger desde sus pálidas y huesudas manos.
Su habilidad
[Sanación] comenzó a surgir efecto.
La herida
del paciente comenzó a cerrarse mágicamente mientras la sangre comenzaba a
burbujear y a evaporarse en el aire. Los órganos internos dañados se restauraron
y tras un par de segundos, ante la mirada sorprendida de los sequitos, la
herida del sujeto se curó por completo.
Al terminar,
loky sintió su cuerpo debilitado y sus piernas temblorosas.
No tuvo
tiempo a reaccionar cuando uno de los sequitos lo empujo a un lado para rodear
al paciente.
Loky cayo
al suelo sucio de la celda, y jadeo de dolor.
Observo como
el grupo recogía al paciente con rostros emocionados y felices por ver a su amo
curado, y con extremo cuidado lo sacaron del lugar. En ningún momento se dignaron
a decirle una palabra de agradecimiento a Loky, sus reacciones eran como si sus
acciones fuesen un hecho, una obviedad que tenia que realizar. Un deber.
¿acaso
un noble o rico de su calaña agradecerías a un sucio esclavo?
¿Por qué
agradecer cuando es obvio que tiene que curarlo?
El carcelero
sonrío mientras volvió a cerrar la celda, y correo tras el grupo.
así como
vinieron, tras terminar la curación, el grupo abandono el lugar sin prestarle
la más mínima atención a loky.
Su existencia
era como una herramienta.
Una simple
herramienta de curación que estaba allí para un único propósito.
Eso era
loky, una herramienta.
Su día a
día desde que tenia recuerdos, no era otra cosa mas que dormir, despertar y
curar a extraños que traían a su celda, para volver a dormir y volver a ser
despertado para curar. Un siclo repetitivo sin fin del cual, jamás escaparía.
Acurrucándose
en un costado, tembloroso debido al frio y la humedad de la celda, loky volvió a
cerrar los ojos deseando sumergirse de nuevo en aquellos sueños y… deseando
realmente… jamás despertar.
Pero para
su sorpresa, su vida pronto estaba por cambiar.
Una semana
después, para su sorpresa el carcelero volvió a bajar a su celda, pero esta vez
solo, sin traer a ningún paciente consigo. Simplemente traía un par de ropas y
unas cadenas nuevas. Aventándole la túnica negra y pesada a sus pies, el
carcelero dijo:
“Toma,
mocoso. Vístete, que iras a otro lado.”
850p
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