cap 1


Lilith sintió el oscuro sabor a la muerte inundándola.

Tras más de incontables décadas de guerra entre humanos y demonios, ella, una de las criaturas mas temidas del universo, finalmente estaba encontrando su ocaso. Apodada como la Pesadilla de Saturno, Lilith sintió como su cuerpo flotaba en el vacío del cosmos. Pequeñas estrellas brillaban a lo lejos, y el calor de la estrella más cercana lamia su cuerpo como brasas de llamas invisibles.

En la distancia una colosal colmena partida por la mitad como si una enorme espada la hubiera cortado limpiamente, se desintegraba en millones de pedazos. Innumerables naves de guerra humanas rodeaban la colmena madre, un despliegue de este nivel de proporciones no se había visto en años, de hecho, no hubo uno desde la última gran cruzada.

Lilith como la cuarta general de la raza demoniaca, creyó que algo de este nivel no se desplegaría simplemente por ella. ¿Acaso la raza humana desplegaría toda su armada dejando vulnerable su galaxia madre? Ella no lo creyó. Es por ello, que inconscientemente subestimo el nivel de importancia que la raza humana le daba a su propia existencia.

Y ahora todo estaba claro.

La raza humana no la dejaría escapar.

La habilidad única de Lilith, la pesadilla de saturno era tan única e incomprensible que la alianza humana había apostado todas sus cartas a eliminarla antes de incluso ir a por el rey demonio, o los otros generales demoniacos.

Ahora, con su nave colmena madre partida a la mitad y sus esbirros flotando muertos en el espacio, Lilith sintió como su piel comenzaba a congelarse en el vacío. Sus venas se comprimían y su sangre tan negra como la brea comenzaba a hervir dentro de su cuerpo. El oxígeno hace tiempo que había sido expulsado de su sistema respiratorio. Sentía como su cuerpo se partía en pedazos, curiosamente tras incontables años de servir bajo el mando del rey demonio en una guerra que parecía nunca acabar, ahora para Lilith la muerte de alguna forma no se sentía como un mal final, al contrario, sentía que el descanso que tanto tiempo deseo finalmente estaba tocando su puerta.

¿supongo que aquí es donde acaba todo?

Pensó, observando como múltiples rayos láser brillaban en la oscuridad a lo lejos, entre los escombros de su nave colmena. Esos rayos eran producto de armas humanas, probablemente estaban acabando a los pocos supervivientes de sus esbirros. Pronto, ella también seria descubierta flotando entre escombros.

Lilith extendió su mano frente a su rostro, allí en uno de sus dedos alargados como garras afiladas, un anillo que representaba la lealtad y esclavitud absoluta al rey demonio adornaba uno de sus dedos. Por innumerables años ella había estado intentando deshacerse de esta marca, pero nunca lo había logrado. Este anillo era un objeto mágico que el rey demonio impuso sobre ella tras su derrota en el pasado. Quitárselo era igual a hacer explotar su propio núcleo interno o también conocido como corazón mágico.

Pero ahora… jajaja

Lilith soltó una risa mientras observaba las estrellas.

Ahora nada de ello importaba.

Con un movimiento rápido, Lilith arranco su dedo.

El anillo de esclavitud despertó y una magia oscura se encendió como fuego, envolviendo su corazón. Inmediatamente, sus pupilas se comprimieron mientras sus múltiples extremidades que lucían como patas de arañas que sobresalían desde su vértebra lumbar se comprimieron en un estremecimiento doloroso. Sangre negra comenzó a burbujear desde los labios pálidos de Lilith.

La sangre negra floto por el vacío, las pupilas de Lilith temblaron mientras su mirada se perdía entre la oscuridad y el vacío.

Lo último que Lilith alcanzo a ver, fueron naves humanas disparando rayos de luces hacia ella.








Lilith sintió el oscuro sabor a la muerte inundándola.

Tras más de incontables décadas de guerra entre humanos y demonios, ella, una de las criaturas mas temidas del universo, finalmente estaba encontrando su ocaso. Apodada como la Pesadilla de Saturno, Lilith sintió como su cuerpo flotaba en el vacío del cosmos. Pequeñas estrellas brillaban a lo lejos, y el calor de la estrella más cercana lamia su cuerpo como brasas de llamas invisibles.

En la distancia una colosal colmena partida por la mitad como si una enorme espada la hubiera cortado limpiamente, se desintegraba en millones de pedazos. Innumerables naves de guerra humanas rodeaban la colmena madre, un despliegue de este nivel de proporciones no se había visto en años, de hecho, no hubo uno desde la última gran cruzada.

Lilith como la cuarta general de la raza demoniaca, creyó que algo de este nivel no se desplegaría simplemente por ella. ¿Acaso la raza humana desplegaría toda su armada dejando vulnerable su galaxia madre? Ella no lo creyó. Es por ello, que inconscientemente subestimo el nivel de importancia que la raza humana le daba a su propia existencia.

Y ahora todo estaba claro.

La raza humana no la dejaría escapar.

La habilidad única de Lilith, la pesadilla de saturno era tan única e incomprensible que la alianza humana había apostado todas sus cartas a eliminarla antes de incluso ir a por el rey demonio, o los otros generales demoniacos.

Ahora, con su nave colmena madre partida a la mitad y sus esbirros flotando muertos en el espacio, Lilith sintió como su piel comenzaba a congelarse en el vacío. Sus venas se comprimían y su sangre tan negra como la brea comenzaba a hervir dentro de su cuerpo. El oxígeno hace tiempo que había sido expulsado de su sistema respiratorio. Sentía como su cuerpo se partía en pedazos, curiosamente tras incontables años de servir bajo el mando del rey demonio en una guerra que parecía nunca acabar, ahora para Lilith la muerte de alguna forma no se sentía como un mal final, al contrario, sentía que el descanso que tanto tiempo deseo finalmente estaba tocando su puerta.

¿supongo que aquí es donde acaba todo?

Pensó, observando como múltiples rayos láser brillaban en la oscuridad a lo lejos, entre los escombros de su nave colmena. Esos rayos eran producto de armas humanas, probablemente estaban acabando a los pocos supervivientes de sus esbirros. Pronto, ella también seria descubierta flotando entre escombros.

Lilith extendió su mano frente a su rostro, allí en uno de sus dedos alargados como garras afiladas, un anillo que representaba la lealtad y esclavitud absoluta al rey demonio adornaba uno de sus dedos. Por innumerables años ella había estado intentando deshacerse de esta marca, pero nunca lo había logrado. Este anillo era un objeto mágico que el rey demonio impuso sobre ella tras su derrota en el pasado. Quitárselo era igual a hacer explotar su propio núcleo interno o también conocido como corazón mágico.

Pero ahora… jajaja

Lilith soltó una risa mientras observaba las estrellas.

Ahora nada de ello importaba.

Con un movimiento rápido, Lilith arranco su dedo.

El anillo de esclavitud despertó y una magia oscura se encendió como fuego, envolviendo su corazón. Inmediatamente, sus pupilas se comprimieron mientras sus múltiples extremidades que lucían como patas de arañas que sobresalían desde su vértebra lumbar se comprimieron en un estremecimiento doloroso. Sangre negra comenzó a burbujear desde los labios pálidos de Lilith.

La sangre negra floto por el vacío, las pupilas de Lilith temblaron mientras su mirada se perdía entre la oscuridad y el vacío.

Lo último que Lilith alcanzo a ver, fueron naves humanas disparando rayos de luces hacia ella.



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