El peligro cósmico que representaba esta criatura, este nuevo general demoniaco para la alianza superaba todo lo conocido hasta entonces. El nivel de desesperación horror que infundía en los soldados humanos no había sido visto desde la aparición del rey demoniaco hace ciclos.
Fue debido a esto, que la alianza humana estando en retroceso en la guerra, tomo una decisión determinante.
Oleadas de insectos inundaban las galaxias.
Lideres humanos se reunieron, y entre gritos y discusiones, entre buscar culpables y acusarse mutuamente, se llegó a una conclusión:
La guerra contra la raza demoniaca no se puede ganar si no se deshacían de esa abominación nacida de aquel planeta muerto.
El nivel de peligro que representaba esa criatura superaba por mucho al peligro de otros generales demoniacos.
Esas extrañas habilidades de tejer en el universo y de reproducción infinita que mostraba era algo insólito nunca visto hasta ahora.
La alianza humana estaba acorralada tras la cuerda por un único ente. Algo impensable.
“¡es simplemente absurdo!”
El 14 de septiembre del año solar 688, la alianza humana comenzó a movilizar sus fuerzas y a desplegar la mitad de sus destructores planetarios de la orbita central rumbo a la galaxia madre de la raza demoniaca apodada como RT-2050. Las intenciones humanas parecían claras, destruir varias de las grandes fortificaciones demoniacas para recuperar el rumbo actual de la guerra.
Dentro de la raza demoniaca, las alarmas sonaron.
El rey demonio dio la orden y millones de demonios alistaron sus armas y se prepararon para lo que seria una de las batallas más difíciles hasta el momento. La mitad de la armada espacial humana estaba en camino a atacarlos. ¡Algo así no pasaba desde los momentos más intensos de la guerra que ya llevaba en curso por cuatro milenios!
Incluso los diez generales demoniacos mas cercanos fueron ordenados a asistir a la batalla para resistir esta oleada de la alianza.
Todas las armas demoniacas, así como sus enormes buques espaciales de guerra con sus miles de tonelajes flotaban en el borde de la galaxia madre a la espera. Se podría decir que, toda la raza demoniaca se mantuvo en nerviosismo apuntando con sus armas hacia las estrellas por semanas, esperando a que apareciera los primeros avistamientos de los destructores de la alianza para abrir fuego.
Pero para sorpresa de todos, por mas que los demonios esperaban, las naves nunca aparecieron.
Los generales demoniacos con sus equipos desplegados y posicionados en planetas estratégicos se miraron los unos a los otros sorprendidos y confundidos.
¿Dónde están las naves de la alianza?
¿acaso la alianza se retractó y decidido retroceder?
Eso era… ¡imposible!
¡Una movilización de ese nivel no se puede retirar así porque si solamente!
Pero entonces… ¿A dónde fueron?
**
En otra galaxia muerto en donde su única estrella se había apagado hace eones, la criatura con la cual innumerables civilizaciones humanas tenían pesadillas, se encontrará recostada sobre un enorme trono antiguo de metal. El entorno del planeta estéril y muerto que Lilith recordaba, ya no se veía por ningún lado. Aquel pequeño planeta en donde paso innumerables años muriendo de hambre, ahora estaba cubierto por enormes mamparas de telarañas que se extendían hacia los cielos cubriendo el planeta entero.
Las telarañas no se detenían allí nomas, sino que se extendían por la galaxia uniendo la galaxia entera en una interminable red de telarañas espaciales que envolvía planetas enteros. La escena parecía una magnifica obra de arte exquisitamente tallada, en donde Lilith se recostaba en su trono aburrida mientras sus incontables esbirros trabajaban incansablemente para extender la red y hacerla más y más compleja.
Soltando un ligero bostezo, Lilith tomo una lima de uñas que había obtenido de la ultima nave capturada y se limo sus uñas alargadas las cuales podían cortar el acero mismo. Su esbelta silueta femenina actualmente se recostaba como si fuese una pintura exquisitamente elaborada, su tierna piel pálida, su cabello largo negro, sus pechos turgentes y su casco hecho de huesos negros del cual sobresalían cuatro enormes cuernos.
A primera vista Lilith lucia como una mujer humana hermosa, si no fuese porque la parte inferior de su cuerpo era la de un enorme ciempiés que se extendía sin final a la vista.
Mientras Lilith se limaba las uñas a la espera de la próxima “misión real” del rey demonio, una ondulación en el espacio al borde del cosmos se produjo. Ella alzo su mirada al instante, su ceja se frunció mientras aventó la lima de uñas a la interpedie y comenzó a moverse.
Contrario a lo que muchos pensarían de su enorme cuerpo inferior que parecía cubrir el planeta, ella se movió con extrema velocidad. Sus millones de patas de ciempiés se movieron al unísono, mientras se adentró en el mar de telarañas, moviéndose como una anguila a velocidad impensables. Varios esbirros fueron destrozados bajo su paso, aunque Lilith ni siquiera los noto.
Al segundo siguiente, Lilith llego a la capa exterior del planeta, alzando su mirada hacia un borde lejano de la galaxia.
Una pequeña perturbación en el espacio se estaba produciendo.
El espacio se estaba comprimiendo rápidamente y una línea delgada comenzaba a abrirse mientras la luz era tragada por el vórtice. Al momento siguiente, la punta de acero pulido y resplandeciente comenzó a salir desde el vórtice. Lilith abrió sus ojos mientras veía esta escena.
Una enorme nave de millones de tonelaje emergió de la abertura, reflectando en su superficie el brillo metálico mas hermoso que Lilith haya visto. Una obra de ingeniería y tecnología que solo la alianza humana podría alcanzar. Con sus enormes cañones destructores de planetas, y sus millones de puertos con cargamentos y armas, la bestia de guerra comenzó a dirigirse hacia la galaxia muerta.
¡un destructor de la alianza!
Esta no era la primera vez que Lilith veía un destructor, de hecho, ella había acabado con innumerables de estos bichos en los últimos años, pero tenia que reconocer que ninguno de los que había destruido había sido tan grande e impresionante como este que acababa de aparecer.
La tensión subió en Lilith, mientras sus millones de esbirros sintiendo la amenaza, comenzaban a moverse de manera casi automática para defender la colmena madre y por supuesto, a su reina.
Pero si fuese eso solamente, Lilith no se habría puesto tan tensa.
El problema era que…
La perturbación en el espacio no se había calmado aún.
Una nueva abertura se abrió en el espacio mientras una segunda nave de la alianza emergió.
Luego le siguió otra abertura, y otra nave emergiendo.
Lilith miro en shock la escena.
La situación escalo rápido, y para cuando Lilith pudo recuperarse del shock, todo el borde exterior de su galaxia estaba cubierto por enormes aberturas espaciales de las cuales las naves de la alianza no dejaban de salir.
¡Una redada!
¡estoy completamente rodeada!
Maldijo Lilith, mientras observaba como las incontables naves se adentraban en su territorio.
“…Okay, si así quieren jugar… ¡Pagaran el precio de invadirme!”
En ese momento, la colmena tembló, los planetas en forma de capullos se estremecieron mientras desde los detectores de vida de la alianza, los números se disparaban.
La humanidad había invadido el hormiguero.
Bastante bueno, aunque hay algunas repeticiones a corregir pero fuera de eso bastante buenardo
ResponderBorrarEl siguiente capítulo debe mostrarnos la derrota de Lilith y su reencarnacion
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